¿Y A NOSOTROS QUIÉN NOS GOBIERNA?

Hoy Pedro no coge el teléfono a Albert, ayer Pablo no quería ver a Mariano, éste no tiene nada que hablar con Alberto y nosotros, ¿qué pintamos en todo esto?

A día de hoy, más de 100 días después de unas elecciones generales, seguimos sin presidente del Gobierno, y eso o puede ser bueno. No puede ser bueno por mucho que se oiga que están saliendo a la luz casos de corrupción que antes no salían, que se ha reducido levemente el déficit o que se puede entrever una mínima recuperación económica, en fin…

pedro sanchezMuchas veces parece más sencillo poner de acuerdo a dos niños pequeños para que compartan un caramelo que a un par de adultos para que intenten mejorar un país urgentemente que parece se les ha olvidado con tanta cita y tanto plató de televisión.

Porque ni las sonrisas arreglan el problema que tenemos con el paro, ni las promesas debajo de un traje y corbata se hacen realidad por arte de magia, ni los deseos de un país más avanzado apoyado en citas célebres de antiguos revolucionarios se llevan a cabo si no puedes presentar una propuesta desde las instituciones que tenemos para ello.

No creo que sea tan difícil dejar un poco de lado el orgullo o tragárselo a regañadientes para cumplir con lo que resulta que significa la política, el bien del pueblo, de una sociedad que lleva desamparada más de 100 días en los que lo único que hemos sacado en claro es que todos tienen el número de Whatsapp de todos pero que ni aun estando en línea se contestan.

Seriedad es lo que necesita este país desde hace mucho tiempo, pero no sé si será por nuestra propia idiosincrasia, por la dejadez que parece que nos caracteriza o por la avaricia que algunos defienden como innata al ser humano, lo que es incuestionable es que no parecemos estar preparados para los cambios, para que nos saquen del sota, caballo y rey al que estábamos acostumbrados y nos llevemos todos las manos a la cabeza sin saber qué hacer. Evolucionar y usar el sentido común, señores políticos, evolucionar y usar el sentido común es lo que hay que hacer.

FICCIÓN ESPAÑOLA: EL MINISTERIO DEL TIEMPO

¿Quién dijo que en nuestro país no se hacían serie de calidad? Y ya no te hablo de comedia, bajo el punto de mira de los más críticos, sino Ciencia Ficción.

El Ministerio del Tiempo ha revolucionado las series de televisión en España, y más en La 1, acostumbrados a programas algo lentos y novelas algo antiguas donde ni la sobremesa se resistía a echar una cabezadita.

ministerio-del-tiempoEl 15 de febrero de este mismo año se ha estrenado la segunda temporada y parece que funciona de maravilla gracias a un reparto más que talentoso donde Rodolfo Sancho, Aura Garrido, Nacho Fresneda y Cayetana Guillén Cuervo son las caras más conocidas.

La trama tampoco tiene desperdicio, ya que la historia recrea una España donde existen un ministerio secreto en el que, a través de ciertas puertas bien custodiadas, se puede viajar en el tiempo a distintas etapas de nuestro pasado, por lo que todo el argumento gira en torno a las personas que quieren entrar o salir de esas puertas para modificar el futuro a su antojo. Además, al ser una institución secreta, muy pocos conocen la existencia de dicho ministerio como pueden ser ciertos monarcas, presidentes y personas influyentes.

Gran fotografía y gran cuidado de los pequeños efectos especiales con un guion que no aburre sino que engancha a cada paso que da, por lo que opinión más que positiva a una serie con futuro si no se complican la vida sus guionistas.

Incluso las críticas en los principales periódicos de nuestro país como El Mundo, El ABC o El Periódico avalan tanto su calidad técnica como argumental, lo que ha quedado claramente de manifiesto con los galardones recibidos el año pasado, tanto el Ondas como mejor serie española, como los Fotogramas de Plata a la serie y a Aura Garrido, los Premios Unión de Actores a Nacho Fresneda y Ángel Ruíz y los Premios Madrid Imagen a la mejor serie drama y el mejor guion.

LA GUERRA EN SIRIA, LA VERGÜENZA EN EUROPA

5 años de guerra, 5 años de odio y masacre en Siria a la que parecemos estar acostumbrados, la que ya no nos quita el sueño o no sabemos siquiera si nos lo ha quitado alguna vez, ya que los kilómetros restan impacto a la misma velocidad que suman una demagogia que se dispara cuando traspasa las fronteras de nuestro continente, ese que de continente no tiene más que contenido vacío en vista a las últimas políticas con los refugiados.

Refugiados: dícese de la palabra que levanta ampollas en ciertos círculos, miedo en otros y aversión en determinados estamentos, pero que en realidad tiene más que ver con seres humanos huyendo de un conflicto bélico, como haríamos cualquiera de nosotros, imagino.

Y es que mucho se ha hablado y escrito acerca de la Guerra en territorio sirio durante estos años, y parece que todavía no hemos sacado nada en claro; porque seguimos exportando armas y firmando contratos y tratados de millones de euros que acaban por financiar a los ejércitos y guerrillas que están destrozando la zona de la que huyen familias cada día que sobreviven a la masacre allí acontecida; porque seguimos dando la espalda a niños descalzos y madres embarazadas hundidas en barro y miseria mientras justificamos, desde el asiento de un parlamento acolchado y con calefacción central, que la inmigración no beneficia a los países evolucionados en Europa y menos en estos momentos, amén del riesgo terrorista que corremos. Lamentable.

Mientras las personas valgamos lo que valga el suelo donde hayamos nacido, o más bien las oportunidades que tengamos de disfrutar de dicho suelo y no de otros, esto será el pan nuestro de cada día, la injusticia disfrazada de resignación.

Por último, los medios de comunicación también tienen gran parte de culpa, y no sólo hablo del sensacionalismo reinante en cada fatídico capítulo del terrorismo europeo y cada atisbo informativo más allá de Turquía, sino en el rigor periodístico hoy reinante por su ausencia en unas páginas con tinta pero sin sentido, una televisión llena de imágenes y carente de alma y una radio que tarde o temprano terminará desapareciendo…

THE WHO, LA LOCURA EN EL MAD COOL FESTIVAL

Pues sí familia, ‘The Who’ ha confirmado su presencia en Madrid a mediados de junio para participar en el MAD COOL FESTIVAL.

Y es que este último festival surgido en la capital madrileña tiene como objetivo el de convertirse en uno de los referentes musicales de nuestro país primero, y de Europa más tarde, por lo que ha conseguido traer al mítico grupo británico desatando la locura entre sus seguidores, aunque el AZKENA ROCK de Vitoria también cuente con su presencia este mismo año.

Y es que dicen que pocas bandas manejan y gestionan mejor los directos como lo hacen Daltrey y Townshend o como lo hacían en su día Moon y Entwistle, por lo que ésta se convierte en una cita imperdonable para los amantes del rock, como los cerrajeros Valencia y los nostálgicos de temas como ‘Who are you?’ o ‘My Generation’.

No hay que olvidar que el grupo originario de Londres ha llegado a ser comparado con los Rolling Stone o los mismísimos Beatles, que cuentan con más de 10 álbumes de estudio y que el último data de 2006, por lo que estamos seguros no defraudarán.

Si por un casual todavía no sabes quiénes son ‘The Who’, tal vez te interese saber que de ellos es el tema de la serie CSI con el que solían abrir cada capítulo, sí, el del gritito, más conocido por su nombre ‘Don’t get fooled again’.

Hablando un poquito más del MAD COOL FESTIVAL, es necesario destacar que la banda británica, a pesar de ser cabeza de cartel, no es el único peso pesado que se dejará ver del 16 al 18 de junio en La Caja Mágica, sino que los valientes festivaleros que allí se den cita también podrán disfrutar de Neil Young, Two Door Cinema Club, The Prodigy, Stereophonics o The Kills.

Y es que si todavía no tienes plan para esos días en la capital y consigues encontrar una entrada, no lo dudes y deléitate con música de la buena durante tres días en un escenario mágico.